Sí, sabemos que es una palabra que existe, que se usa y que probablemente sea una de las primeras que aparecen cuando alguien busca un juguete sexual en Google.
Pero en Goota elegimos hablar de otra manera.
No porque decir “consolador” esté mal.
Sino porque creemos que las palabras también construyen la manera en que pensamos el placer. Y cuando hablamos de sexualidad femenina, eso importa.
¿Qué significa “consolador”?
En el uso cotidiano, “consolador” se utiliza para nombrar determinados juguetes sexuales, especialmente aquellos con forma fálica y sin motor de vibración. La palabra está incorporada al lenguaje.
Pero si nos detenemos un segundo en ella, aparece algo curioso: consolar significa aliviar una pena, una tristeza o una situación de falta. Y entonces surge una pregunta:
¿de qué estamos suponiendo que hay que consolar a una mujer cuando busca placer?
¿De estar sola?
¿De no tener pareja?
¿De no tener un hombre?
¿De que alguien no esté disponible?
Tal vez no haya nada que consolar. Tal vez simplemente haya curiosidad, ganas, deseo o ganas de probar algo diferente. Y esa diferencia nos importa.
Una palabra que cuenta una historia
Durante mucho tiempo, la sexualidad de las mujeres fue explicada desde afuera. La medicina, la cultura y las costumbres construyeron ideas sobre qué debía sentir una mujer, cuánto deseo era “demasiado” y qué comportamientos eran aceptables. Uno de los ejemplos más conocidos es la llamada “histeria femenina”, una categoría médica histórica que durante siglos se utilizó para agrupar síntomas muy diversos en mujeres.
Alrededor de esta historia se popularizó una versión según la cual los médicos victorianos habrían utilizado vibradores para tratar la histeria mediante orgasmos. Es una historia fascinante, pero también una historia que hoy necesita ser revisada: la evidencia histórica disponible no permite afirmar que los vibradores fueran inventados con ese propósito ni que se utilizaran habitualmente para provocar orgasmos como tratamiento.
Lo interesante no está solamente en descubrir si aquella historia es cierta o no. Está en algo más profundo: durante siglos, el deseo de las mujeres fue interpretado desde categorías creadas por otros. Y quizás todavía queden rastros de esa mirada en algunas de las palabras que utilizamos.
¿Qué tiene que ver esto con un juguete sexual?
Más de lo que parece. Porque llamar “consolador” a un juguete puede instalar, aunque sea de manera inconsciente, una idea de falta. Como si ese objeto viniera a compensar algo. A reemplazar a alguien. A ocupar un lugar.
Nosotras pensamos distinto. Un juguete sexual no tiene por qué reemplazar a nadie. Puede ser una forma de conocerse, descubrir nuevas sensaciones, jugar, compartir o simplemente explorar algo porque tenemos ganas. Y tampoco existe una única razón para querer hacerlo.
Entonces, ¿por qué en Goota elegimos otras palabras? Porque preferimos nombrar los productos por lo que son y por lo que hacen. Vibradores. Estimuladores. Juguetes sexuales. Juguetes íntimos. Palabras que hablan de una experiencia, no de una carencia.
Porque para nosotras hay una diferencia enorme entre pensar: “Necesito algo que me consuele.” y pensar: “Tengo ganas de descubrir qué me gusta.” Nos quedamos con la segunda.
No queremos decirte qué palabra tenés que usar. Solo queremos contarte por qué nosotras elegimos otra.
Porque creemos que el placer no necesita una explicación, una excusa ni un reemplazo. A veces simplemente tenemos ganas. Y eso alcanza.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué se llama “consolador”? “Consolador” es una denominación utilizada en español para determinados juguetes sexuales. El término se relaciona semánticamente con “consolar”, aunque la historia de cómo comenzó a utilizarse para nombrar estos objetos es más compleja de lo que suele contarse.
- ¿Consolador y vibrador son lo mismo? No necesariamente. Un consolador o dildo suele ser un juguete sin motor, mientras que un vibrador incorpora un mecanismo que produce vibración. En el lenguaje cotidiano, ambos términos pueden utilizarse indistintamente.
- ¿Por qué Goota no usa la palabra “consolador”? Porque preferimos hablar del placer desde la exploración y no desde la idea de carencia o reemplazo. Por eso utilizamos términos como juguetes íntimos, juguetes sexuales, vibradores o estimuladores, según cada producto.
- ¿Está mal decir “consolador”? No. Es una palabra instalada en el idioma y utilizada habitualmente. En Goota simplemente elegimos otras palabras porque reflejan mejor nuestra manera de entender el placer y la exploración.
Escrito por Equipo Goota Actualizado: septiembre 2026
